Entre julio y agosto


1. Puedo adaptarme a mil ambientes. Sigo en tránsito desde hace un mes y aquí estoy, con todo a medio montar, sacando el futuro de cajas y habiendo hecho como mío un par de rincones donde sé que pasaré la mayor parte de mis horas. Y qué placer más inmenso.

2. Hay una historia que duerme en mi interior desde tiempos inmemoriables. Se ha manifestado durante meses, he escrito sobre ella durante semanas, ha desaparecido durante años y ahora está volviendo a esa fase de estar de forma más o menos continua entre mis notas. Como si haber puesto punto y final a un proyecto haya supuesto una liberación para dedicar mis esfuerzos y pensamientos a otro nuevo, el recurrente.

3. Estoy en ese punto de atasco y desatasco que conlleva siempre el ejercicio de reflexionar de forma consciente sobre una misma, revisar los pasos anteriores y rescatar la memoria en forma de objetos o de anotaciones. Soy más cíclica de lo que imagino. Y en cada ciclo, algo nuevo, algo mejorado y mil dudas. Qué sería de mí sin ellas.

4.  De todo lo que cuento, extraigo algo y lo maquillo hasta convertirlo en una instantánea. El proceso es largo y complejo, lo que cuento es la parte sencilla, cuando ya está casi claro el concepto. Atrás quedaron los momentos de anotaciones sin mirar el papel, de no saber bien hacia dónde vas, de perderte, de dedicarte un día a la semana solo para buscarte y encontrarte, de pelear contra el conjunto de sinsentidos que viven en los márgenes, de mezclar colores de tintas mientras quitas los grumos a tu pluma favorita (la marca Diamine requiere mayores cuidados de los plumines).

5. ¿Sabes de esos días en que te marcas una meta y un trayecto que quieres hacer para, al final, mandar todo al carajo y seguir por donde te apetece en ese momento? ¿Sabes de eses momento donde todos tus planes te parecen ridículos por imposibles de cumplir, te centras en las cuatro cosas importantes del momento y dejas el resto para más adelante? ¿Sabes cuando todo eso se mezcla con más ingredientes?

6. Por suerte, existen los sitios favoritos y los rincones nuevos que haces tuyos, para poder reconciliarte con tanto papel roto y tanto tachón durante el proceso.

7. Esta entrada se construyó a empujones varios, entre pujas por diferentes pulsiones que se abaten sobre mí al mismo tiempo. Cada día, a cada hora, una diferente. Las más creativas no cesan de ganar la batalla en estos instantes.

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